Una reforma bien hecha antes de vender puede cambiar el precio de una casa. Y una reforma mal planteada se come el margen entero. Lo primero que te vamos a decir es si merece la pena hacerla — a veces la respuesta honesta es que no.
Sabemos qué se paga y qué no se paga en cada municipio de la zona, porque somos quienes vendemos las casas. Esa información es la que decide en qué gastar.
Depende del estado de la casa y de lo que pida el mercado en tu municipio. Te lo decimos con la valoración delante, y si no compensa, te lo diremos también.